El Senado de la República aprobó en lo general y en lo particular las reformas a la Ley General de Víctimas, en medio de un ríspido debate entre legisladores del PAN con el resto de las bancadas y sólo con cambios mínimos en el dictamen avalado la víspera en comisiones.
De inmediato las reformas fueron turnadas a la Cámara baja para su análisis y entre los únicos cambios al dictamen avalados se destaca que en caso de que las víctimas no sean atendidas por las comisiones estatales de atención, los quejosos tendrán un plazo de 30 días, y no como se señala originalmente, a la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas.
La reforma a la ley que fue promulgada hace apenas dos meses por el presidente Enrique Peña Nieto y que en su momento fue vetada por Felipe Calderón, establece que los gobiernos deberán coordinarse para establecer los mecanismos de ayuda, asistencia, acceso a la justicia y reparación integral a los afectados.



















